Drinkstyling o cómo contar algo con tus fotos (parte 1)

Drinkstyling o cómo contar algo con tus fotos (parte 1)

Por Lau Marajofsky de Drink Me Blog 

Ph Petite Pasteque

Decir que toda foto esconde una historia puede resultar un tanto obvio, casi una tautología, y sin embargo, son aquellas que fueron tomadas con la deliberada intencionalidad de contar algo las que siempre me generaron el mayor impacto. Puede ser el reflejo de cómo nos sentimos y queremos que se sienta el que observa. Puede ser la intención de evocar un recuerdo, producir identificación, o simplemente emociones puntuales como la curiosidad, la sed, la alegría, la sorpresa, según el caso. Quizás esto sea porque la emocionalidad en la composición de una imagen es una parte fundamental del storytelling.

Así es que si vas a tomar fotos de tus cócteles, bebidas y preparaciones, es importante que sientas, ante todo, que tenés algo para decir. Porque de lo contrario, ¿para qué hacer una foto?

¿Por qué Storytelling Visual?

A mí en lo personal me gusta hablar de storytelling visual y me refiero al mismo como el arte de contar a través de las imágenes. La complejidad y riqueza recae en la manera en que la contamos. En este sentido, pensar en un texto y la metodología detrás del mismo (algo que hago a menudo por mi profesión), son cosas pueden trasladarse al arte de sacar fotos. Haciendo un traslado del storytelling tradicional al campo de lo visual podría pensarse que:

-Argumento > Tema (fotográfico)
-Personajes > Objetos o personas (a fotografiar)
-Punto de vista narrativo > Punto de vista fotográfico (tipo de toma: cenital, lateral, en picado, con perspectiva, macro, etc)

Con estas cosas en mente resulta un poco más fácil pensar y organizar la toma. Entonces, determiná de qué vas a hablar/fotografiar (tema), qué vamos a fotografiar o cuál será el objeto/s principales en esta obra (protagonistas), y desde qué perspectiva queremos que el observador lo perciba (punto de vista).

De la técnica al sentido

Una vez establecidos estos parámetros básicos que nos van a permitir ordenarnos, es hora de poner manos a la obra y empezar a componer. La composición consiste en el armado y disposición de los elementos (objetos, personajes, fondos) frente al lente. Implica saber qué vamos a mostrar y qué no, así como el modo en que lo vamos a mostrar para contar algo o generar una emoción puntual. A su vez es importante entender que la composición no es sólo una decisión meramente técnica, sino también expresiva y una variable funcional a lo que queremos decir.

Ph Petite Pasteque

A veces esto implica discutir con alguien si estamos haciendo el shooting en conjunto, tomar decisiones. Otras, discutir con nosotros mismos. La instancia de bocetado es otra herramienta útil. En ocasiones el tomar una hoja de papel en blanco y dibujar cómo imaginamos que debería ser el escenario y cómo deberían ubicarse los elementos nos da una ayuda visual muy necesaria. No es requisito imprescindible dibujar bien (yo soy malísima), al fin y al cabo, no es un TP de facultad.

¿Qué tenemos en cuenta al componer? Hay algunas cuestiones técnicas básicas en torno a la composición van desde ver si hay suficiente luz y si se ve el objeto que queremos mostrar, cómo se ve (volumen, sombras, etc), si hay demasiadas cosas en el campo visual de forma que el espectador se distraiga y cómo está encuadrada la imagen, en una primera y más simple instancia. La geometría en la toma, cómo presentamos el espacio negativo (todo lo que no es el objeto principal) o la coherencia en la paleta de color que elegimos, son otros puntos en una segunda etapa.

La mayoría de la teoría fotográfica hoy en día se puede buscar en la web y aprender (la regla de los tres tercios, escalas, composición triangular, golden ratio). Pero lo fundamental es no volverse loco con las variables técnicas, que al final del día no son las más importantes (o las resuelven las cámara automáticamente), y que se pueden ir incorporando/ejercitando con el tiempo. Además las reglas están para romperse, y las fotográficas no son la excepción. A lo largo de mi experiencia he comprobado que es la libertad y la puesta en escena de tu propia creatividad lo que puede ser el diferencial en una foto.

En cuanto al equipo, ya sabemos que hoy en día se pueden hacer muy buenas fotos con celulares, y esto está en las posibilidades y preferencias de cada uno. De todas formas, yo siempre recomiendo sacar con cámaras y en manual, por lo que lo ideal es que conozcas y aprendas a usar bien tu equipo para poder sacarle provecho.

Por último en materia composición algunos de mis recursos favoritos o fetiches son: el uso del espacio negativo, los encuadres que cortan los objetos, las tomas cenitales, la asimetría, el uso de patrones y texturas, los contrastes entre orden y caos, y aplico bastante la regla de los impares (dicen que los grupos impares de elementos resultan más atractivos al ojo humano).

Algunos básicos al trabajar con bebidas y materia prima

Al trabajar con bebidas es importante tener en cuenta que al fotografiar cócteles que no van a ser tomados no es necesario elaborarlos exactamente según la receta. Sólo tienen que parecer cómo que. Un conocimiento de los destilados y sus comportamientos en mezclas (que se logra con prueba y error previo) y de sus coloraciones, ayuda a crear cócteles que parezcan algo que no son. El reemplazo de materias primas también suma (por ej es lo mismo usar un gin o algo transparente que lo parezca en tanto mantenga color y consistencia, miel en vez de syrup y así). Leer, probar y mirar son clave, en su defecto, preguntá a bartenders o gente que sepa sobre bebidas y sus comportamientos.

Asimismo, al usar materia prima, siempre conviene primero definir temas, objetos y diseño de toma antes de cortar la fruta o verdura por ejemplo, ya que la misma se oxida. O para el caso el hielo se puede derretir. Por eso es conveniente realizar una mise en place como en un servicio regular, dejando todo listo para cuando se haga la toma.

Ph Petite Pasteque

También tener en cuenta que los vasos fríos sudan, y que en lo posible conviene usar las bebidas y vasos en temperatura natural y luego rociar (con rociador de ropa o gotero) para dar un efecto mojado, húmedo o recién salido de heladera. Si se tiene alguien a disposición especialmente dedicado a armar los cócteles, y por otro lado alguien haciendo el montado de la escena, se pueden conjugar perfectamente ambas labores en simultáneo; y entonces sí sacar las fotos de los cócteles al momento de ser preparados, vertidos o enfriados.

Distribuir las tareas según si se trabaja con ecónoma o bartender, y si no (yo muchas veces trabajo sola), particionar las tareas cronológicamente con sentido: Diseño-mise en place-armado de la toma y cámara-montado materia prima y cóctel-fotografiar.

Tips rápidos para principiantes (apto redes)

  1. Tomarse 5 minutos para planear. Mirá lo que vas a fotografiar y pensá como hacerlo más atractivo a los ojos de quienes lo vean. No seas impulsivo, aún las tomas “naturales” tienen un armado detrás. Planeá y después ejecutá.
  2. La luz, nuestra gran amiga. La luz es el elemento principal en la fotografía además de tu objeto. Sin luz no hay foto, así que si vas a usar luz natural (mi preferencia es la luz natural), siempre localizá la fuente y ubicate de modo que la luz ilumine desde el costado preferentemente. Vos podes colocarte a un lado del modelo o con la fuente de luz a tu espalda (si bien esta segunda opción es más compleja por las sombras que pueda generar tu propio cuerpo). Nunca te pongas de frente a la luz, es decir con el modelo a contraluz, a menos que busques una imagen muy contrastada. Si no querés sombras o las querés más suaves podés usar un pedazo de telgopor, una hoja blanca, un cartón forrado con cartulina, un plato blanco, cualquier cosa que te ayude a rebotar y emparejar la luz. El rebote se pone en la dirección en que viene la luz. Por otro lado evitá las horas de luz dura (entre las 12 y las 15pm), y si no tenés opción buscá elementos para hacer más difusa la luz (una cortina, una tela fina, un papel de calcar o vegetal, un difusor profesional, un mosquitero, un vidrio esmerilado como los de mi casa que tamiza la luz).
  3. La mirada. La mirada entra a la foto por el margen inferior izquierdo, pasea y se termina deteniendo en la esquina derecha superior. Se suele aconsejar que si tenés algo que realmente quieras destacar lo ubiques ahí, preferentemente solo. Los encuadres y la disposición son algo muy subjetivo, empezá por no atarte a reglas y jugá con libertad.
  4. Refes web e inspiración. Las referencias son fundamentales, ver mucho ayuda a saber qué querés y qué no. Empezar imitando cosas que te gustan (pero con alguna vuelta de tuerca) es lo más fácil y lo que te va a ayudar a darle onda a una foto si no sabés por dónde comenzar. Copiando se aprende. En este sentido, Pinterest es tu amigo, usálo para ver y armarte boards con referencias. Dos cosas que hago yo son, por un lado, tener un directorio de referencias armado (sitios de artistas que me gustan, cuentas que sigo en Instagram y en Pinterest, cosas que voy viendo), que tengo en mis favoritos del navegador. Por otro lado, para cada labor puntual armo un mood board o tablero en Pinterest donde pinneo las cosas que me van a servir de referencia visual para el shooting específico que tenga. Si no querés que la gente vea tu proceso antes del trabajo terminado podés ponerlo oculto. Finalmente, si te inspiraste en el trabajo de otro, y en especial, si vas a copiar sin ningún agregado propio, es súper importante citar la fuente. Muchos olvidan que es importante reconocer y respetar el trabajo de los demás. Me he llevado feos chascos viendo gente que admirada copiar trabajos ajenos sin ningún tipo de vergüenza. La web es generosa con nosotros, seamos generosos con ella.
  5. A disfrutar! Si vas a hacer las fotos sin ganas, no van a salir bien. Hacélo con tiempo y porque te gusta, o porque querés mostrar lo mejor de un producto o de algo que hacés. Si no estás conforme con el resultado, no lo uses o subas a las redes, es preferible esperar a estar inspirado antes que sucumbir ante el imperativo de publicar algo por que sí.

Como corolario, para mí no se trata sólo de producir placer visual. A todos nos gusta mirar algo bello, pero si pensamos cómo podemos articular la imagen con la historia, preguntarnos qué otro layer de significado le podemos agregar, entonces la fotografía va a trascender el mero hecho de ser linda o fea. Después me cuentan qué tal.


Podés seguir a Petite Pasteque en Instagram para ver más fotos de bebidas y buscar refes. Si estás en Buenos Aires, en Junio Petite Pasteque estará dictando talleres puntuales de drinkstyling con la bartender y barista Ana Varela, para los aficionados a la coctelería o apto profesionales. Si les interesa recibir más información holapasteque@gmail.com

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