Cómo ser bartender (y no morir en el intento)

Cómo ser bartender (y no morir en el intento)

Por Laura Marajofsky y Pipi Yalour – Ph Petite Pasteque– Nota publicada originalmente en Drink Me Blog

Si tenés la impresión de que este artículo va a ser acerca de cómo ser mejor bartender, te avisamos desde ahora que no va por ahí. O bueno, en verdad sí, pero no de la forma en que imaginás. No te vamos a dar tips, ni pasar recetas o fórmulas para que te conviertas en un mejor bartender. En cambio, te vamos a contar un poco sobre algunos temas relacionados con el bienestar físico y mental en la profesión que quizás no sabías -o a los que no les prestás atención-, y por qué estos aspectos son importantes y de ellos depende que trabajes y vivas mejor. Y de paso, como lo vamos a escribir de a dos y una de nosotras es bartender, algunos consejos prácticos para iniciarte en el camino de cuidarte un poco más.

En la primera parte se va a sumar a esta nota “a dos manos”, Pipi Yalour, barmaid y amiga de la casa, y surge luego de charlas trasnochadas precisamente sobre estos temas: lo mal que comemos, dormimos, el poco ejercicio que hacemos y cómo balancear el ocio y el trabajo. Temas que nos tocan a todos (sí, a mí también), pero que son especialmente sensibles si sos un bartender. Ahí vamos!

PY: Pipi Yalour // DM: DrinkMe

ALIMENTACIÓN

Pipi Yalour: Supervivencia. Mis primeros años de trabajo de martes a domingo, 21hs a cierre, estuvieron signados por la supervivencia alimenticia. Me despertaba pasado el mediodía, tomaba un café con algo que vendría a ser el desayuno y el almuerzo, mi próxima comida era la cena en el bar, y hasta el cierre capaz algo de sobras al costado de la bacha. Después del turno a veces comía algo de comida chatarra por ahí y otras veces me iba a dormir sin comer más nada. Todo mal: mala calidad de comida, mal distribuida en relación a los momentos en que más energía necesitaba.

Nunca logré terminar de acomodar esto. Lo que puedo decir al respecto es que si tenés comida en tu casa la vas a comer. Si esa comida es de mala calidad la vas a comer igual. Y que si tenés comida de buena calidad en tu casa, difícilmente salgas a comprar comida chatarra cuando te levantás. O sea, hacer una compra para ayudarnos a comer relativamente sano sirve.

Cocinar y congelar viandas es la máxima solución pero entiendo que te tiene gustar cocinar para pasarte una tarde en tu casa en piyama, escuchando música y siendo feliz y además, llenando el freezer de bandejitas descongelables y deliciosas. Sí, a mí claramente me entusiasma.

DrinkMe: Para los que no cocinamos (aunque deberíamos hacerlo más), algunos consejos simples, aún si vamos a comprar la comida. Tratar de consumir la menor cantidad de alimentos procesados de por sí va a ser beneficioso para tu cuerpo, y de última si vas a comer afuera tratá de mechar comer en casa/comer afuera. Cosas fáciles para hacer es ir a una buena verdulería y comprar abundante fruta y verdura (si es orgánica mejor, pero basta con que no sea de supermercado), elegir un día de lavado, y llenar la heladera con tuppers para tener. Tampoco te zarpes si vivís solo porque se pudre, pero está bueno para acompañar con cosas rápidas que te sacan del apuro como huevos revueltos o en todas sus formas, milanesas, un pedazo de carne o pescado, una tarta. Si lográs evitar gaseosas, dulces y snacks, o al menos dosificarlos, tenés la mitad de la batalla ganada. Soda por gaseosas (estoy implementando soda con limón y mucho hielo y garpa) y frutas secas y cereales con yogurt por dulces, si estás muy antojadx, ayuda. Los reemplazos que me cambiaron la vida y trato de sostener: azúcar mascabo, huevos orgánicos, sal rosada, oliva casi para todo y pan integral negro aún si tengo que comprar lactal. Y sobre todo, hidratarse mucho (esto lo digo, pero no lo hago). Leé las etiquetas y guarda con los productos con mucha azúcar o sodio (el 90% de lo que está en el super o es procesado).

Refes: Shift Sustenance — Eating Right Before, During and After Tending Bar

Sueño

PY: Como si no fuera suficiente el tema de dormir de día, resulta que como en la vida de cualquier persona con horarios laborales normales, los bartenders no nos vamos del  trabajo directamente a dormir. Pasan varias horas entre que terminamos el turno y logramos dormirnos.

Si lograste salir del bar e irte directamente a tu casa, ya tenés parte del partido ganado. Esto es, si no te fuiste copas. El tema es que la música, el stress de despachar muchas comandas y atender clientes te dejan una residual de adrenalina que hace especialmente difícil conciliar el sueño.

Cuando empecé a trabajar de noche estaba siempre agotada, siempre con la sensación de que le estaba pidiendo más a mi cuerpo de lo que podía dar. Con el tiempo me fui empezando a acostumbrar, pero amanecer cansado se transforma en rutina y el ritmo circadiano alterado empieza a tener consecuencias. En mi caso, me dio una enfermedad auto-inmune y tardé un buen tiempo en ir al médico porque los síntomas se parecían a los de dormir mal y de día: adelgazar, tener insomnio, estar agotada, etc.

Después de acomodado ese tema de salud, y de una mañana de verano post servicio en que mirando el amanecer por la ventana mi mente pensó “otra vez se hace de noche y tengo que ir a trabajar”, empecé a construir algunas rutinas que me ayudaron.

De casa al trabajo auriculares con música tranqui. En casa, comer algo y tomar una taza de rooibos (ni té ni café) y jamás de los jamases prender la compu, sino siempre te agarra el día otra vez desvelado.

La clave para mí es que el tiempo que pasás entre que salís de laburar y te dormís, cuando sos bartender, no es tan provechoso como el que podrías tener si te dormís pronto y al día siguiente activás más temprano. Ves el sol y le ayudás un poco al cuerpo a lidiar con el ritmo.

En este punto, me parece que está bueno pensar en el tema de los armados de horarios para los equipos de laburo y cómo podemos hacerlos para que sean lo menos disruptivos posibles para los ritmos de sueño y vigilia de las personas con las que trabajamos. Por ejemplo, que tengamos en cuenta que hacer cierre un día y apertura al día siguiente no es buena idea, porque de verdad sentís como que vivís en un bar. Claro que lo podés hacer un tiempo, pero a la larga termina siendo muy desgastante.

En caso de emergencia, siga estas instrucciones. Lo bueno de lo espiritual es que no hace falta creer para que funcione (al menos a veces).

DM: Para complementar lo que dice Pipi, les dejo una experiencia con mi propio descanso (y una breve historia del sueño). Quizás luego de leerla entiendan mejor algunos hábitos que tienen, o se den cuenta de lo nocivas de ciertas prácticas a la hora de dormir. Les recomiendo leer sobre técnicas e higiene del sueño.www.conexionbrando.com/1992780-laura-no-duerme

Refes: Late nights and the bartender dilemma 

Why reliable scheduling matters for bartenders

Coping with post-shift insomnia

OCIO

PY: Pregunta cruel: ¿Qué hacés aparte de trabajar? Cuando te metés a laburar en un bar a veces parece que las noches se conectan entre sí como bandas de moebius y que sólo trabajás. De hecho, muchas veces sólo trabajamos.

Me parece importante que defendamos nuestro tiempo de ocio y que busquemos ocasiones para distendernos. Puede ser juntarte a comer al mediodía con amigos, puede ser ir al cine, ir a una muestra, o lo que sea que te mantenga activo y te genere disfrute. Cuando empezás a relegar sistemáticamente estos espacios, sumado a todo lo que mencioné anteriormente te vas acercando al burn-out.

Yendo más lejos, y si bien no soy muy de la analogía del bartender con el artista, definitivamente entiendo que parte de nuestra labor es creativa y necesitamos alimentarla. En algún punto esto se puede tratar de encontrar cosas del mundo que te generen ideas o inspiración.

Buena parte de los gastronómicos trabaja con un franco o un franco y medio a la semana. A mí, no me parece suficiente, la verdad. Pero más allá de si dormir todo un día nos alcanza para descansar o no, el punto es que de verdad hemos de pasar esos días libres como libres. Es clave no trabajarlos, esto es, no contestar mails, llamadas, etc. Esta soy yo dándome consejos a mí misma, o mostrándome que algo he aprendido. Hay como una especie de relación entre la industria de la hospitalidad y el estar siempre disponible que tenemos que aprender a manejar.

DM: Parece una pregunta cruel, pero está muy bien hacerla. Si toda tu vida pasa por el bar (o el trabajo que hacés) y no tenés alternancia cognitiva y experiencial, la mente se achicharra. Además está comprobado que las mejores ideas suelen venir cuando procrastinamos (es decir no hacemos nada) o simplemente dejamos pasar el tiempo. Pero si no me creen a mí, escuchen lo que dicen muchos exponentes de esta industria, como Paulo Figueiredo: “Traten de hacer algo que no esté relacionado con esta industria, encuentren siempre un hobby, una distracción, vayan a conocer otras cosas, no se queden  en esta “burbuja” de la industria de la coctelería” (http://drinkmeblog.tumblr.com/post/169609078520/en-charla-con-paulo-figueiredo-aprendan-sean)

ACTIVIDAD FÍSICA

PY: Si conciliar el sueño se hace complicado y te la pasás comiendo a deshora, digamos que pedirse a uno mismo una rutina de actividad física suena a pedir un milagro. Bueno, pertenezco al selecto grupo de personas del universo que jamás aprobó un test de Cooper, y aquí estoy, diciéndole a los demás que posta vale la pena hacer actividad física.

Ejercitarte te lleva a ponerle un poco de orden a tus horarios y prestarle atención a lo que comés, por un lado. Por otro lado, te ayuda a contrarrestar los efectos de estar parado y quieto muchas horas (usen medias de compresión. Sirven para prevenir las várices que nos van a salir), levantar cajones y batir mil cócteles.

Mi combo que funciona es natación y yoga. Voy a natación a media mañana casualmente con un grupo de otras mujeres que también laburan de noche (choferes de colectivo y meseras) y voy como esté. Voy aunque llegue tarde, me haya acostado recién o me duela la cabeza. Para mí estar ahí ya es un logro aunque no nade muchísimo. Es mejor que haberme quedado en mi casa.

Lo de yoga es un poquito más complejo. Durante las primeras tres semanas la profesora me desataba una ira -casi- irrefrenable. Digamos que el contraste entre mi mundo interior y el que ella proponía era significativo. Seguí yendo porque iba junto con un colega entonces nos dábamos entusiasmo para no aflojar. Mis dificultades con la espiritualidad siguen ahí, pero confieso que la calma mental tiene su atractivo. Además, aprendí ejercicios que puedo hacer en mi casa o cuando estoy de viaje y me ayudaron mucho con los dolores de espalda.

Refes: Preventing injury behind the bar with agility training

EL LUGAR DE LAS MARCAS

DM: Otra pregunta casi intuitiva que le sigue a pensar cómo pueden cuidarse los bartenders y trabajadores de esta industria es qué se puede hacer más allá de uno. ¿Cuál es la responsabilidad de las marcas y terceros dentro del ambiente? Es triste que como tantas otras cosas nos veamos obligados a mirar afuera y tomar como referencia lo que está sucediendo en otros lugares, que parece que están a años luz de lo que sucede aquí. Tanto en convenciones como Tales of the Cocktails, en medios especializados y en eventos internacionales como el WC, ya se habla en términos de campañas y políticas de salud en los bares, de las marcas, para la industria toda. Si lees “wellness” (bienestar) por ahí, bueno, están hablando de esto mismo.

Una nota reciente de la excelente revista Punch daba cuenta de esto. Titulada “What Does “Wellness” Look Like in the Drinks World?” relata algunas cosas que están empezando a pasar: como que algunos de los gurúes de la coctelería recomienden beber menos como forma de autopreservación (y si querés durar en esta industria), el boom de las bebidas con menor graduación alcohólica (dando lugar a una industria que crece y que para el 2020 promete recaudar millones), o como el nuevo fanatismo con el vino natural o natural wine. Pero más que nada el artículo recoge testimonios de bartenders y figuras que admiten que tomar todas las noche, fumar un atado por día y dormir poco, entre otras prácticas comunes poco saludables, ya no va más. Y por eso ahora mejor brindar con jugo de arándanos de tanto en tanto, como nos contaba Ms. Reiner en la entrevista que le hicimos hace unos meses (http://bit.ly/2ENUzgj). Genia, la amamos.

“¿Cómo se supone que vamos a funcionar como seres humanos si estamos ebrios siete días a la semana. Estoy feliz de ver que la gente está empezando a darse cuenta de que si quieren tener longevidad en esto, tienen que tratarla como cualquier otra carrera“, dice por su parte Natasha David, dueña de Nitecap en NY. Pero más allá de concientizar todos estos temas y empezar a discutirlos como propusimos el año pasado (http://bit.ly/2hdg6Wh), un primer paso sería pensar: ¿de qué prácticas concretas estamos hablando y qué podríamos esperar de las empresas y los bares si se iluminaran un poco?

Para empezar, esta bueno ver que existen iniciativas provenientes del mundo de las bebidas comoHealthyHospo (@healthyhospo en IG y healthyhospo.com) que ya hablan en términos de “hospitalidad saludable” (healthy hospitality), y como indican desde su cuenta (seguida por influencers y barmaids comoIvy Mix, Lauren Mote, Monica Suh o Lulu St Germain, dueña del Café Moderne y brand ambassador de la marca) cuyos ejes son: ejercicio, bienestar, nutrición y salud mental. Más claro, echarle agua. Organizan workshops, clases y capacitaciones. Y al parecer más organizaciones de este estilo están apareciendo y armando talleres o eventos sociales de wellness en formato pop-up.

Por otro lado como revela una nota linkeada abajo, las marcas también están empezando a darse cuenta no sólo de la importancia de promover bienestar y salud en la industria, sino cómo esto también vuelve en forma de lealtad a la marca o publicidad positiva (tanto respecto de los consumidores como de los propios gastronómicos). Y así cambian almuerzos costosos, merch, y otras cosas, por movidas saludables como clases de yoga, pilates o capacitaciones para comer mejor, prevenir accidentes en el ambiente de trabajo o meditaciones guiadas. “Algunas marcas eligen eliminar al degustación de productos (alcohol) y focalizarse en las actividades de wellness”. Como por ejempo El Silencio, un productor artesanal de Mezcal. ¿Qué hicieron los muchachos? Armaron un programa llamado “Physiology of the Modern Bartender” que hace foco en la prevención de heridas en la barra (presentado en Tales antes), que fue tan exitoso que les empezaron a pedir que lo hicieran en otros lugares y como capacitación para bares. ¿Se imaginan acá algo así sin que la gente se desmaye porque les sacan los tragos gratis de los eventos?

Ah otro datito, El Silencio no gana dinero por estos talleres: los dan gratis porque creen en hacer una industria más sana en general (y que eso va a volver). Listo, ahora sí te dejo para que te explote la cabeza un rato.

Entonces, si las marcas, los brand ambassadors y los bares se alinean, da la sensación de que mucho más podría mejorar. Pero como explica también Punch, “no se trata de una fuerza política o legal, sino una cultural”. Es decir, lo que tiene que moverse y cambiar es la cultura de esta industria (y quizás más allá). Algunas ideas RE locas que se podrían armar por si hay algún representante de marca leyendo…

-Talleres o workshops de un día sobre cómo mejorar cualquiera de los temas tratados arriba (alimentación, sueño, ocio)

-Actividades recreativas deportivas (clases de yoga, de pilates, o inclusive, como una sola marca empezó a hacer el año pasado acá: torneos de fútbol. Y sí muchachos, vivimos en Argentina, es uno más uno, dos. Y sumar chicas, por favor, que algunas jugamos al fútbol femenino hace años).

-Charlas sobre consumo responsable

-Charlas que hagan eje en la salud mental, un tópico bastante tabú en la industria gastronómica en general; por ejemplo cursos para aprender a manejar ansiedad y estrés, clases de meditación, etc

Todas cosas que hasta quizás salen menos que armar fiestas u organizar megaeventos de marca, fortalecen la comunidad, forman a los bartenders y promueven una cultura más sana. Just saying.

Refes: What Does “Wellness” Look Like in the Drinks World?

Promoting Wellness in the Drinks Industry

How Spirits Companies Are Using Wellness to Build Brand Loyalty

The 2017 Health and Wellness Trends Bartenders Should Know

ERGODINAMIA (DISEÑO INTELIGENTE)

DM: Poco y nada puede encontrarse sobre este tema acá, según me cuentan bartenders amigos. Y sin embargo, uds pasan muchas horas sobre sus pies, atendiendo clientes y haciendo cócteles. Se sabe que el cuerpo no está preparado para estar demasiado tiempo sentado (por esto http://bit.ly/2zrooSd y estohttp://bit.ly/2rf9wpT), pero tampoco estar parado hace super al organismo. ¿Cómo están pensadas las barras? ¿Y cómo están hechos los pisos de las áreas de trabajo en las que los empleados pasan tanto tiempo? ¿Qué le pasa al cuerpo exactamente (articulaciones, músculos, huesos, etc)? Algunas preguntas que estaría bueno empezar a hacerse. La verdad es que yo no sé mucho de esto, y lo que sé lo toco de oído: bartenders quejándose por el calzado y probando distintas cosas hasta encontrar “EL” calzado salvador (sí, uno hasta llegó a usar Crocs del otro lado de la barra!), dolores de piernas, cansancio y migrañas por la postura, dolor de cintura, várices en las chicas y así.

Lo poco que encontré en la web sobre el tema en un primer paneo tiene que ver mayormente con homebars, es decir, ergonomía y diseño inteligente aplicado a los bares en casa. Algunos dicen que si querés saber cómo diseñar mejor un bar, lo ideal es preguntarle a los bartenders. Algo que he comprobado en varios bares con deficiencias obvias (incluso para un cliente), a lo que me han llegado a responder  “Lo diseñó el arquitecto, no tiene idea”. Sea como sea, como dónde poner la bacha, a qué altura la barra o los estantes, de qué material el piso, si colocar pedales en las bachas o simplemente dónde ubicar ciertas cosas estratégicamente para dar menos pasos, algunas variables que deberían ser contempladas si queremos bares con diseños “inteligentes”, que hagan más eficiente el servicio y cuiden la salud de los empleados. Aparte de ahorrar tiempo, se ahorra dinero.

Refes: 7 ​Cost-Effective Design Hacks for a More Comfortable, Efficient Bar 

How Do You Build a Better Bar? Let an Actual Bartender Design It

Ergonomic Bar Design for Maximum Bartender Efficiency and Profits

Better, Faster, Smarter Bar Design

Dicho todo esto, muchas suerte con los experimentos, y luego nos cuentan qué tal les fue!

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