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INVESTIGACIÓN/ RECETAS

Fermentados: Tepache. Desde México con Amor

Por Pipi Yalour

Amamos México y jugar con fermentados. Y más allá de que nos resulte divertido, creemos que importante en coctelería hacer un uso exhaustivo de los insumos. Así que seguimos explorando técnicas y preparaciones que nos ayuden a innovar y ser eficientes.

Qué es el Tepache?
Es un fermentado originalmente hecho de maíz típico de México. Actualmente la versión más popular se hace con piña en vez de maíz, aunque se pueden utilizar otras frutas.
El resultado final es una bebida con apenitas de gas carbónico, sabor a piña y si lo colás a tiempo sólo un poco de acidez sutil (si te pasás del tiempo, sabe a vinagre).

Cómo funciona?
Resulta que casi todas las formas de azúcar fermentable presentes en la naturaleza están pobladas de levaduras. En el caso de las frutas, suelen depositarse especialmente en la cáscara.
Estas levaduras se encargan de transformar el azúcar en gas carbónico y alcohol. Cuando la fermentación empieza a hacerse más lenta -lo vemos en que hay menos burbujas de gas saliendo a la superficie- corremos el riesgo de que se apodere de nuestra mezcla la comunidad de acetobacters (las responsables del sabor avinagrado). Esto lo podemos evitar cortando la fermentación con baja temperatura o siguiéndola con un airlock que no permita el ingreso de oxígeno pero permita que se libere CO2.

Herramientas necesarias:
Cuchillo serrucho
Cepillo pequeño
Recipiente grande de vidrio o cerámica
Colador
Jarra medidora
Balanza
Bandita elástica
Tela o papel de cocina para tapar el recipiente de vidrio o cerámica

Insumos:

Cáscara de media Ananá/Piña
60 gramos de piloncillo/panela (es jugo de caña cristalizado) o en su defecto azúcar integral
1,5 litros de agua potable
Canela y clavo de olor si te interesa que sepa a canela y clavo de olor

Procedimiento:

  1. Lavar bien por fuera la piña
  2. Sacarle la cáscara y el centro que es lo que vamos a utilizar
  3. Calentar el agua y disolver en ella la panela o azúcar
  4. Verter el agua en el recipiente que elegimos y esperar a que tome temperatura ambiente
  5. Poner las cáscaras y el centro de la piña dentro del recipiente con el agua endulzada
  6. Tapar el recipiente con la tela y asegurarlo con una bandita elástica para que no entren bichitos
  7. Ubicar el recipiente en un lugar oscuro y dejarlo quieto por al menos 24hs.
  8. Colarlo cuando esté listo y envasarlo. Acá dependemos mucho del factor climático. En mi caso fueron 24hs pero en el verano cordobés, de temperaturas por encima de los 30 grados de día y al menos 25 grados de noche. Básicamente cuando la magia empiece a acontecer vas a ver pequeñas burbujas de gas carbónico que emergen a la superficie del líquido y un poquito de acidez que empieza a aparecer.
  9. Conservar en frío para frenar el proceso de fermentación y que no se avinagre

Cócteles para probar (hechos con Gise Jaime <3 ):

DARK & STORMY LATINO

1 1/2 oz Ron oscuro
1/2 oz syrup de jengibre ( dos partes de azúcar por cada parte de agua. Medias en peso, no en volumen)
1/2 oz Pimento Dram
Tepache para completar

Swizzle – Servido en vaso alto con hielo roto- Decorado con láminas de ananá/piña

OLVÍDELA, COMPA

1 oz Mezcal joven
1/2 oz Campari
1/2 oz syrup simple 2:1
Tepache para completar

Swizzle – Servido en vaso alto con hielo roto- Decorado con láminas de ananá/piña

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Fermentados: qué es la kombucha y cómo hacerla

¿O no que todos queremos fermentar? Sí, señor. Nos agarró la fiebre de la fermentación de golpe en el mundo de la coctelería. En mi caso, quise empezar haciendo mi propio vinagre para shrubs usando el vino sobrante del bar pero no lo logré. Hice todo lo que supuestamente hay que hacer para armar una madre de vinagre pero siempre se puso feo, así que dejé de intentarlo. Acordé conmigo misma que iba a volver a agarrar el proyecto de fermentados cuando consiguiera que alguien me pase un poquito de alguna comunidad para arrancar.

Conseguí un pedazo de madre de kombucha y empecé a alimentarlo, fue mucho más fácil de lo que esperaba. Simplemente funciona.

Armé esta nota con un poco de info general sobre el producto y algunas indicaciones a tener en cuenta a la hora de buscar reproducirlo:

Definiciones generales sobre fermentación

Básicamente la fermentación es la acción transformadora de microorganismos, nótese el plural. Consiste en manipular las condiciones ambientales para lograr que crezcan determinados microorganismos y desalentar el crecimiento de otros. Estos microorganismos necesitan un substrato, osea, un medio en el cual crecer y del cual alimentarse.

El substrato del kefir es la leche/agua, de las masas madre es la harina o los granos y de la kombucha es el té endulzado. 

Primero lo primero: ¿Qué es la kombucha?

La kombucha es té endulzado con azúcar y fermentado por una comunidad específica de levaduras y bacterias, no por un hongo (en inglés se le llama SCOBY: symbiotic community of bacteria and yeast). Esta comunidad se encarga de transformar la sacarosa en glucosa y fructosa, y después en ácido acético y gas carbónico. Ó sea, azúcar en azúcares y después azúcares en ácido acético y gas. El producto final tiene algo así como 0,5% de alcohol.

Camellia Sinensis, la planta de la que proviene el té.

Importante: cuando hablamos de té es té, no hibiscus, no manzanilla. Sino camellia sinensis únicamente. Es más, de hecho es recomendable no usar blends con aromas muy intensos porque puede que a nuestra kombucha no le gusten.

Se le atribuyen muchas propiedades medicinales, algunas pocas comprobadas, otras basadas en la fe. Las más mencionadas suelen ser que al tener probióticos ayuda a la salud digestiva, que es beneficiosa para pacientes con diabetes tipo 2, que regula la presión arterial, etc. Acá hay un poco más de data al respecto (en inglés)

Insumos y herramientas necesarias

Resulta que tenés que tener algo que probablemente no tenés que es un SCOBY/madre de kombucha para poder arrancar. Necesitás que alguien te comparta de la suya. Podés rastrear entre colegas cocineros y bartenders o sino entre naturistas y seguramente consigas. Si estás en Córdoba y tenés paciencia, la persona que te convide un poco puedo ser yo.

Lo que te van a dar es un frasco con líquido (es té “kombuchado”) y una cosa medio rara flotando que parece celulosa, al menos como yo me imagino la celulosa. Tenés que alimentarlo y cuidarlo como si fuera un tamagochi con gustos bien específicos.

Insumos y herramientas necesarios

Además, vas a necesitar lo siguiente:

  • Frasco de vidrio limpio
  • Gasa o papel de cocina
  • Bendita elástica
  • Colador de plástico
  • Embudo
  • Agua caliente
  • Azúcar (de caña. Aparentemente no funciona usando azúcar de remolacha)

Condiciones ambientales

Como comenté más arriba, cuando fermentamos, nuestro trabajo clave es crear condiciones medioambientales para que una comunidad de bacterias/hongos se reproduzca.

En cuanto al envase, conviene utilizar frascos de vidrio esterilizados a los que en vez que tapa le vamos a poner gasa o papel enganchado con una bendita elástica porque necesitamos que el sustrato esté en contacto con el aire. No se recomienda usar ni plástico ni metal.

Para que el SCOBY de kombucha se reproduzca nos va a hacer falta ubicar el frasco en un lugar oscuro, dejarlo quieto y que esté en el orden de los 25 a 30 grados Celsius. Es clave alejarla de productos de limpieza y olores intensos.

SCOBY de kombucha

Proporciones

Para hacer el té que va a alimentar a nuestra kombucha vamos a endulzarlo usando una proporción 1:10 de azúcar por té. Esto sería, 100 gramos de azúcar por cada litro de té (o kilo de té, en este caos es lo mismo). Esta información es orientativa, no hace falta seguir tan al pie de la letra la medición de los insumos, si ponés un poco más de azúcar no pasa nada grave.

La cantidad de té que le vamos a agregar a la kombucha que nos hayan donado va a ser algo así como 10 veces más. Es decir, que si te donaron 100ml de kombucha, le podés poner un litro de té endulzado (con 100 gramos de azúcar). En mi experiencia, le podés poner el doble de té y también funciona. Me imagino que depende de qué tan power sea el SCOBY con el que estamos trabajando. En principio, recomiendo probar con 10 partes de té por 1 de kombucha como para no arruinar todo.

El procedimiento: alimentar y cosechar

Arrancamos con un poco de kombucha -líquido y un poco de SCOBY- y le agregamos el té endulzado, lo tapamos con una gasa para que pueda respirar y lo ponemos en un lugar oscuro y cálido a que trabaje. En temporada de primavera-verano, estimamos algo así como 10 días para que la kombucha esté.

En verdad no hay un parámetro en particular para definir si está lista o no, pensemos que podemos ir monitoreando el proceso para poder tener los niveles de acidez/dulzor que buscamos.

Cuando la kombucha sabe como nosotros queremos, colamos y embotellamos la cantidad que necesitemos. Es clave en este momento guardar parte del líquido y todo el hongo para poder seguir produciendo. Piensen que van a poder agregarle 10 veces más de té a la cantidad que guardaron y van a esperar en el orden de los 10 días para que esté lista. Esto, como para prever cuánto deben guardarse.

Si la dejan a temperatura ambiente va a producir un poco más de gas y quizás una SCOBY nueva, así que si la quieren tomar es mejor ponerla en la heladera. De esta manera se crea un ambiente que no favorece la reproducción de los hongos y bacterias que la producen, de todas formas por las dudas no la tapen con un corcho a presión.

Troubleshooting: moho del mal

En el hipotético caso de que nuestro SCOBY desarrolle moho – a mí nunca me pasó- lo qué hay que hacer es lavar el SCOBY con agua a temperatura ambiente para sacárselos y volver a ponerlo en el frasco. Esto acontece cuando tenemos poca acidez. Lo que pudo haber pasado es que usamos demasiada azúcar en el té, o que usamos demasiado té para la cantidad de kombutcha que teníamos de la tanda anterior.

Saborizar kombucha

Podemos después de haber colado nuestra kombucha volver a fermentarla con algún agente saborizante, que en general es fruta. El procedimiento es bastante simple: volvemos a dejar en un frasco nuestra kombucha (sin SCOBY) y le agregamos alguna fruta. Volvemos a tapar con una gasa y esperamos algunos días.

Yo lo que hice fue directamente meter dentro del líquido ya colado lo que me sobró de pulpa después de haber hecho jugo de durazno. Lo dejé algunos días y lo colé primero con un colador y después con tela. Voilá: Kombucha de té rojo y durazno.

 


Más info sobre este tema:

The Art of Fermentation de Sandor Katz. Link para comprar en inglés y link para comprar en español.

5 Healthful Kombucha Cocktails to Kick Off the Summer

INVESTIGACIÓN/ RECETAS

Cordiales: qué son y cómo hacerlos

Texto de Meli Manhattan – Fotos de Petite Pasteque

Se dice que los primeros cordiales llegaron a Inglaterra a finales del siglo XV y fueron llamados aguas cordiales destiladas. Éstas fueron estrictamente utilizadas como medicamentos alcohólicos, prescritos en pequeñas dosis para vigorizar y revitalizar el corazón, el cuerpo y el espíritu, así como curar enfermedades. En el siglo XVIII los cordiales estaban siendo mal vistos por sus efectos, por lo que se convirtieron rápidamente en bebidas recreativas, eventualmente convirtiéndose en licores.

¿Qué son los cordiales?

Generalmente son mezclas compuestas de una cantidad de alcohol y otra cantidad determinada de azúcar más el sabor que se le quiera agregar, como especias, hierbas o frutas.

¿Cómo hacerlos?
La realidad es que buscando, encontramos las mil y un maneras de hacer cordiales. ¿De dónde viene esta pluralidad de opciones? de cada sabor –especias, flores, frutas, hierbas, verduras- se ve beneficiada con una técnica diferente de extracción.
Por ejemplo, después de varias pruebas, nos dimos cuenta que las especias duras, como pimienta de Jamaica, canela, frutos secos, coriandro, se aprecian mejores resultados cuando se el agrega temperatura, por ejemplo en un almíbar, en donde se deja infusionar mientras se disuelve el azúcar; o también en alcohol, donde la acción del tiempo y la cantidad que pongamos de especias, hace variar los sabores y aromas.

En el caso de las hierbas y las frutas frescas, encontramos que se resaltan mas los sabores en medios fríos. Por ejemplo, partiendo de almíbar simple ya enfriado, mixeado con la fruta fresca y luego filtrado por papel o una malla muy finita (sí, sabemos que tarda muchísimo, pero nadie dijo que fuera fácil)

En el caso de la menta y el pepino, tenemos problemas extras. Encontramos ese sabor a hierba húmeda, o pepino pasado, en los medios con altas temperaturas, pero también en las infusiones en alcohol. Resolvemos que el agua de estos productos, o el mismo jugo mezclado con agua, para hacer un almíbar en frío, es la mejorcita. No es un sabor muy intenso, pero el mas fiel a esos mismos productos frescos.

Muchas veces, como en el caso del jengibre, basta con agregar unas gotas de jugo natural de este producto en cualquier medio, y este se encarga de invadirlo por completo, son los sabores mas intensos, pero los mas difíciles también de manejar, en seguida te tapan todo.

¿Cómo armar una receta de cordial?

Te cuento mi manera de trabajar a la hora de explorar un nuevo sabor para hacer un cordial. Primero estudio el material, lo dejo macerando en alcohol por un lado, por otro hago un almíbar, y por otro lado hago una infusión en agua con temperatura. Cuando están listos, los pruebo y los comparo. En el medio donde mejor se desarrollo el sabor y sus notas características son mas fieles, es en donde voy a basar mi futuro cordial.

Receta de Cordial de Pomelo (aplica para limones, limas, naranjas, incluso mezclados)

Pieles (sin la parte blanca) de 10/12 pomelos medianos. Acordate de cepillar con agua tibia la fruta si no trabajas con productos orgánicos.
Hace un almíbar 1:1 con estas pieles, 2 litros de agua por dos kilos de azúcar, use en esta ocasión.
Cuando rompe hervor, se apaga el fuego y se tapa, y se lo deja enfriar. Después de colarlo, se agregan 750ml de alcohol de grano a 40º. Te cuento un secreto, si en lugar de agregar alcohol neutro le pones gin, queda divino.
Embotellar y etiquetar. Reservar en frío, dura bastante.
De paso dejamos un trago con este cordial:
Millenial Enamorado 

1 y 1/2 oz Buenos Aires Gin

3/4 oz Cordial de Pomelo

3/4 oz jugo de lima

2bsp Chartreuse

Batido, servido en un trago corto con hielo.

Garnish: Piel confitada de pomelo (se hace con las pieles del cordial, no tiramos nada señorxs)
Pipi Yalour

Lúpulo: info e ideas para usarlo en coctelería

Por Pipi Yalour

De mi paso por cervecerías artesanales me quedó el cariño por la producción artesanal y ganas aplicar algo de lo aprendido a la coctelería. En general, en nuestra formación básica como bartenders aprendemos poco sobre birra y depende de nosotros seguir estudiando para tener una formación más integral.

Si bien una de las primeras ideas sería usar birra como mixer, y de hecho me parece buena, decidí meterme a investigar sobre distintos tipos de lúpulo, sus perfiles de sabor y aroma y las preparaciones que podía hacer con ellos.

Empezando por el principio: ¿Qué es?
El lúpulo -humulus lupulus- es una planta trepadora de la familia de las cannabeaceas. Igual que en el caso de las ya conocidas sativas e índicas, sólo la planta hembra nos sirve. Es uno de los cuatro elementos claves para la producción de cerveza artesanal – a saber: malta, agua, levadura y lúpulo- y se utilizaba originariamente para alargar la vida útil del producto. Hoy en día es utilizado como antibacterial pero también para dar amargor y aroma a la cerveza.

La parte que nos interesa: principios activos
Entre sus componentes hay distintos tipos de resinas y dentro de las blandas hay dos que nos interesan, son los beta-ácidos y los alfa ácidos.

Los alfaácidos son los responsables del amargor. Se miden con un porcentaje que va del 4% al 15% aprox y se refiere al peso de alfa ácidos sobre el peso total del cono (entre nos, “cogollo”) seco.

Los beta ácidos tienen muchísimo menos poder amargante y cuando se oxidan por mala conservación producen una astringencia incómoda al paladar y arruinan todo.

Los aceites esenciales, por su parte son los responsables del sabor y el aroma en el producto final. Acá es muy importante destacar que se volatilizan con el hervor, ósea que tenemos que mantenernos por debajo de los 76 grados Celsius para aprovecharlos.

Los taninos presentes en el lúpulo tienen varias funciones: inhiben el crecimiento de bacterias lácticas y acéticas (acá la magia sanitaria) y además sirven como coagulantes, ósea, ayudan a reducir la turbidez en el producto final.

Presentación y conservación

Flores de lúpulo deshidratadas

El lúpulo viene en varias presentaciones: flores deshidratadas, pellets o destilado. Las flores tienen varias contras: no se consiguen todo el año, con lo cual hay que tener una receta alternativa armada por si sólo conseguimos pellets, y que se oxidan rápido. Los pellets son flores deshidratadas, molidas y prensadas: se consiguen todo el año y son más estables. En cuanto a los destilados, existe tanto destilado de flores como de pellets y se vende por un mínimo de 10ml. La verdad es que nunca lo usé para coctelería y hasta hace poco no estaba disponible. Suena tan interesante como intenso.

Pellets de lúpulo

El tema de la conservación es muy muy importante acá porque no queremos que el lúpulo se arruine, así que siempre pero siempre hay que guardarlo en el freezer.

Cómo conseguirlo
La verdad es que yo se lo pido a un productor de cerveza artesanal amigo. Para mí eso es lo más recomendable porque vamos a usar muy poca cantidad. De todos modos, en Argentina se puede comprar lúpulo nacional por internet en Lúpulos de la Patagonia. Ellos hace unos años ya hacen un laburazo para producir distintas variedades de buena calidad.

Cuesta en el orden de los $400 el kilo de pellets.

Al grano: info sobre algunos tipos de lúpulo
Existen lúpulos de amargor, lúpulos de aroma y lúpulos mixtos.

CASCADE
Mixto
Alfa ácidos: 4,5% a 7%
Descriptores: floral, cítrico (pomelo) con notas especiadas
Estilos en que suele usarse: Indian Pale Ale, Porter, Barley Wine y Ales estilo norteamericanas

BULLION
Principalmente amargante
Alfa ácidos: 6,7% a 12%
Descriptores: especias, frutas oscuras tipo grosellas
Estilos en que suele usarse: Stouts, Barley Wine y Ales oscuras

VICTORIA
Mixto
Alfa ácidos: 10% a 14%
Descriptores: frutal con notas a pimienta y madera
Estilos en que suele usarse: se usa mucho esta variedad. Stouts, Indian Pale Ale, Red Ale, Amber Ale, Barley Wine, etc.

KENT GOLDING
Lúpulo de aroma
Alfa ácidos: 4,5% a 5,5%
Descriptores: especiado y floral con notas a miel y tomillo usualmente.
Estilos en que suele usarse: estilos británicos como Pale Ale, Brown Ale, Porter y Stout.

TEHUELCHE
Lúpulo de aroma
Alfa ácidos: 7%
Descriptores: sutilmente cítrico
Estilos en que suele usarse: Ales y cervezas de trigo

SPALTER
Lúpulo de aroma
Alfa ácidos: 2,5% a 5,5%
Descriptores: especiado, terroso y herbal
Estilos en que suele usarse: Lagers

NUGGET
Amargante
Alfa ácidos: 11,5% a 14%
Descriptores: herbáceo intenso
Estilos en que suele usarse: Lagers livianas

Aplicaciones en coctelería:

Tintura de lúpulo (Cascade en este caso):

100gr de agua destilada
100gr de alcohol 96%
2 gr de Pellets de lúpulo cascade

Medir y mezclar el agua y el alcohol, agregar los pellets de lúpulo desarmados y agitar. Guardar en un lugar fresco y oscuro durante dos semanas. Agitar diariamente. Al pasar ese tiempo filtrar con un colador de tela y envasar en un recipiente de vidrio oscuro.

Penicilin Williams

2 oz de Whisky escocés
1/2 oz de Chistallino (aguardiente de Peras Williams producida en Río Negro)
3/4 oz syrup de miel (mezclar 400gr de miel, 400gr de agua caliente y 400gr de azúcar)
1/2 oz de jugo de limón
Un par de dashes de tintura de lúpulo cascade

Batir, servir en un vaso old fashioned con hielo entero, decorar con láminas de pera.

Syrup de lúpulo (Kent Golding en este caso)

750gr de azúcar blanca
1000gr de agua
20gr de pellets de lúpulo Kent Golding
Hacer un syrup en caliente con el agua y el azúcar, es decir, llevar ambos ingredientes al fuego y apagar antes de que rompa hervor. Esperar a que baje la temperatura hasta los 60 grados, agregar el lúpulo, mezclar. Una vez que la mezcla está a temperatura ambiente, colar con un filtro de tela y embotellar.

03 – San Cono Por Gise Jaime
1 1/2 oz Whiskey Irlandés
3/4 oz syrup de lúpulo Kent Golding
1 oz Apple Cider

 


Otros recursos:

Guía de estilos de cerveza de la BJCP (Beer Judge Certification Programme): para tener como material de consulta muy útil. Acá está la App para dispositivos móviles con las fichas en inglés y acá un archivito para ver desde la compu, con la guía del 2015 en Español.
Cómo agregar amargor a tus cócteles usando lúpulo (en inglés) de Tales of the Cocktail
Guía sobre estilos de lúpulo (en español) de Cerveza Artesana
Tabla con variedades de lúpulos y reemplazos posibles (mezcla español e inglés) de Cervezarte
It’s the new bitter – Hops in cocktails de Chilled Magazine
Somos cerveceros : es la asociación que nuclea a los productores de cerveza artesanal. Hacen un gran trabajo de difusión del producto y capacitación. Hay info sobre cursos en su sitio, de verdad vale la pena anotarse.

Pipi Yalour

Guía para hacer almíbares saborizados

En coctelería utilizamos almíbar (azúcar disuelta en agua) en vez de azúcar granulada porque es más fácil y rápido de mezclar con alcohol.

Empezando por lo básico:

Usando como criterio proporción de azúcar y agua existen dos clasificaciones generales: almíbar simple (lo pueden encontrar como 1:1 o en inglés simple syrup) y almíbar doble (2:1 o rich simple syrup)

Para disolver el azúcar en agua podemos utilizar temperatura, movimiento o tiempo (de eso no tenemos). Para hacer almíbar 1:1 prefiero meter partes iguales de azúcar y agua a temperatura ambiente en la licuadora hasta que el azúcar esté disuelta. La mezcla va a quedar turbia por un rato porque le quedan burbujitas de aire que después de un rato se van. Para hacer almíbar 2:1 uso 2 partes de azúcar por una de agua caliente y lo licuo así el azúcar se disuelve rápido.

Entre una proporción y la otra hay tantas variables como te resulten cómodas. Personalmente trato de usar syrup 2:1 en cócteles que se sirven con hielo molido para darles más textura. Además, a nuestras papilas gustativas les cuesta más percibir el dulzor a medida que baja la temperatura, asique para no sobrediluir el trago pero lograr que quede balanceado conviene usar una mezcla de almíbar y agua más saturada.

Almíbares saborizados:

Cuando estoy armando una receta, generalmente defino algunos sabores y después pienso en qué ingrediente del cóctel tiene más sentido incluirlos. ¿Voy a macerar el destilado con alguna especia o hacer un almíbar de especias y mezclarlo con el macerado? Acá los criterios que uso son variables: espacio en heladeras, características del insumo con el que quiero saborizar, graduación alcohólica del cóctel, tiempo de producción, tiempos muertos en el proceso de producción, etc.

Guía general:

Más arriba dije que había varias formas de disolver el azúcar en agua. También hay distintas maneras de hacer almíbares saborizados dependiendo de con qué los vayamos a saborizar. Acá algunas indicaciones básicas:

Jengibre: licuadora, siempre siempre licuadora. Se puede arrancar de almíbar simple (1:1 o 2:1) o de azúcar y agua y licuarlo con jengibre fresco. Se cuela con un colador fino y listo. Hecho en caliente pierde el “picante” y buena parte de su magia. Otra forma muy mágica es reemplazar parte del agua por jugo de jengibre.

Especias: temperatura. Recomiendo tostar las especias (ponerlas en una sartén a fuego bajo un ratito hasta que empiecen a soltar aroma) y después ponerlas en una cacerola con el azúcar y el agua. Apenas rompe hervor retirar, colar y listo.

Hierbas frescas: blanquear y licuadora. Es importante blanquear las hierbas antes de utilizarlas para que no se nos oxide el almíbar y se empiece a poner de color oscuro feo. Para blanquearlas hay que ponerlas algunos segundos en agua bien caliente y después pasarlas a un bowl con agua fría y hielo hasta que se terminen de enfriar. Después se licuan con almíbar o con mezcla de azúcar y agua. Por último se pasa el syrup por un colador fino y listo.

Frutas de carozo: temperatura. Es clave que la fruta esté madura así le da más sabor al syrup. Es simplemente agua y azúcar con la fruta en trozos a fuego bajo hasta que rompa hervor. Si no agarra suficiente sabor o si sos de ahorrarte trabajo como yo, le podés dar un empujoncito con frutas disecadas.

Frutas secas: blanquear y licuar. Este blanquear es distinto al anterior, y si bien entiendo que es confuso, yo no inventé los términos, sólo los estoy utilizando. Primero hay que remojar los frutos secos durante una noche aprox (si hace mucho calor tiene que ser menos tiempo), descartar ese agua y licuar con agua nueva. Filtrar con un paño para separar los sólidos de los líquidos y licuar el líquido con azúcar.

Cítricos: exprimir y licuar u óleo saccharum. Se puede licuar el jugo bien colado de cítricos con azúcar para generar un almíbar. Acá es importante tener en cuenta qué tanta azúcar tiene el cítrico que seleccionamos como para definir qué tanta azúcar vamos a necesitar agregarle.

Frutas de agua: extraer el jugo y licuar. Como los jugos de melón o sandía son muy perecederos suelo armar syrups con mucho azúcar así se conservan más tiempo. Licúo los pedazos de fruta, cuelo para separar la pulpa y vuelvo a licuar el jugo con azúcar hasta que se disuelve.

Miel: es un mambo. La miel se cristaliza con el frío así que necesitamos hacerla syrup para poder utilizarla en cócteles. Yo le agrego azúcar, sino me cuesta endulzar tanto como quiero sin que el sabor a miel me resulte muy invasivo en el cóctel. Hago partes iguales (por peso) de azúcar, agua y miel en caliente.

Ananá: varias opciones. Podés usar una mezcla de jugo natural de ananá y agua y licuarla con azúcar o hacerla en caliente. Si la vas a hacer en caliente podés aprovechar las cáscaras y la parte del medio porque concentran un montón de sabor (ese fue el momento Lita Delazzari de este post)

Frutos rojos: calor. No hay mucha ciencia. Sólo colar bien.

Comodín: todo aquello a lo que sea posible extraerle bastante jugo puede ser licuado con azúcar para hacer un syrup.