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RECETAS

Banananananana: óleo saccharum y daiquiri

Mi relación con los padrinos

¿Cuáles son los personajes principales de un bautismo?

Si bien los bautismos están lejos de ser mi especialidad, me arriesgaría a decir que hay tres personas cuya presencia es clave en un bautismo: el sujeto a bautizar (que puede o no ser un bebé) y los padrinos. Yo estaba en el mío y mi tía la que después se hizo hippie, también.

El tipo no fue, ¿entienden? Hubo que ponerle un reemplazo. Recuerdo que debo haber tenido 9 años cuando en medio de los preparativos de una mudanza, con madre nos pusimos a ver fotos de un baúl de madera gigante donde siempre estuvieron las fotos (primero fue color madera y después sufrió el efecto bricolage que devastó a las madres de clase media alta a mediados de los ’90 : tuvo stencils, fue craquelado y posteriormente decantó hacia el betún de Judea) y encontramos una de mi bautismo. 

Le pregunté a mi madre quién era ese hombre que me estaba sosteniendo mientras el cura me tiraba agua y me dijo que era el reemplazo de mi padrino, que no pudo ir al único acontecimiento en que su rol era relevante. 

Call me rara avis

En un muy particular círculo de personas soy cool, el tema acá es que de verdad el círculo es muy pequeño y, principalmente que está compuesto de ñoños.

Soy de leer, libros incluso. Te diría que si una película está basada en un libro, hay un 7% de chances de que la haya visto (veo pocas películas, últimamente). Ahora bien, si me preguntás acerca del 93% restante, es muy probable que con mi mejor cara de snob te responda: “No, no vi la peli. Leí el libro”

“Ah, Mario Puzo, ¡qué gran escritor, señores!”. Primero leí el libro y después vi las pelis. Una oferta que no pude rechazar (?)

¿Cuando arranca este correo? Coctelería, ahora sí

Una de las personas cuyas recetas más me gustan del jet set de la coctelería es Rich Woods, es británico, relativamente joven, muy alto y figura en Instagram como @the_cocktailguy. Tiene editado un libro que está muy bien, que podés conseguir acá.

Considero que uno puede ser muy buen bartender de distintas maneras, su fuerte es la creatividad. El tipo hace cócteles ricos de maneras poco usuales, con ingredientes poco usuales (aunque no necesariamente inaccesibles, ni caros), aprovecha sobras y se da maña en general. Así como tiene recetas para las que necesitás un rotovap, tiene otras simples.

Hace algunas semanas subió a su cuenta una receta para hacer un óleo saccharum de bananas que me quedó picando en la cabeza, así que decidí hacerlo.  Los óleo saccharum son una especie de almíbares que llevan aceites de frutas en vez que agua, yo sólo había hecho con cáscaras de cítricos. Pero jamás había escuchado que se podía hacer de banana.

Óleo Saccharum de banana según Rich Woods

 

Al fin alguien -que no se dedica a hacer dibujitos animados- le encuentra utilidad a la cáscara de la banana.

Tengo peores. Gif de Homero metiéndose entre las plantas aquí.

Esto es tan simple como mezclar cáscaras de banana con el 10% de su peso de azúcar en una bolsa, esperar 24hs y colar. No hace falta agregarle agua, porque el azúcar es “higroscópica”, es decir, que tiene la cualidad de extraer líquidos del medio que la rodea.

De más está decir que esto rinde muy poca cantidad. Digo, ya le estás sacando jugo a una piedra, no es cosa de ponerse exigentes. Podés, si te resulta más cómodo, mezclar este óleo con syrup simple para que sea más fácil de dosificar.

Ah, una cosita más, el color no queda tan tan lindo .

 

Reidores, por favor.

En El Padrino II Freddy y Mickey Corleone se reunen en La Habana. Hay una escena imperdible en la que están en un bar, de día, al aire libre conversando. Freddy llama al mozo para pedirle la bebida y le pregunta a Mickey “How do you say Banana Daiquiri?”, a lo que Al Pacino casi sin pestañear le contesta: “banana daiquiri”. 

En la peli el cóctel es frozen y está servicio en copa coupé, puesto que en Cuba los daiquiris se sirven así.

  • 60ml ron blanco
  • 7ml marraschino
  • 1 bsp aprox óleo saccharum de banana
  • 22ml jugo de lima

Batir y servir en una copa previamente enfriada. De preferencia no “doblecolar”. Yo “doblecolaba” los daiquiris porque cuando empecé a trabajar en barra me enseñaron que si una receta es batida y va servida sin hielo hay que colarla para que no floten astillitas de hielo. Hice caso.

Después leí un a nota en internet (ahora no la encuentro, perdón) que desaconsejaba profundamente hacerlo porque cuando pasamos la bebida por el colador de malla fina le quitamos buena parte de esa textura que logramos batiendo. La verdad es que queda mejor, y si flotan astillitas, que floten.

Batan, comparen y decidan. Pero prueben.

Todas las semanas enviamos un correo con anotaciones sobre bebidas, que son un poco más completas que esta nota. Suscribite para recibirlas en tu casilla.

RECETAS

Óleo Saccharum, o porqué no descartar las cáscaras de cítricos

giphy (1)

Este blog es muy Hermione

Suena a un encantamiento de Harry Potter, pero Oleo Saccharum significa algo así como aceite azucarado. Son el resultado de extraer los aceites esenciales de la cáscara de algún cítrico a fuerza de azúcar y tiempo.

Según David Wondich -LA persona indicada para hablar de historia en coctelería- son utilizados desde al menos 1707 para endulzar ponches. Reaparecieron hace algunos años gracias a su labor de investigación y enseñanza.

La magia está en que la concentración de sabor y aroma en las cáscaras de los cítricos es muchísima. A eso se suma que hacerlos no demanda mucho esfuerzo.

Además, nos permiten aprovechar más la materia prima. Este último punto empezó a tomar relevancia en los últimos años: la búsqueda de reducir la cantidad de desperdicios en los bares ha ido llevando a muchos bartenders a explorar técnicas que permitan utilizar la mayor proporción posible de los insumos que compran.

Siempre la clave son las proporciones

Los ingredientes para hacer un Óleo Saccharum son azúcar y cáscaras de cítricos. Honestamente, yo los hago a ojo, pero en general las proporciones más usadas van de 30 a 60 gramos de azúcar por cada limón.

Hasta ahí todo muy vago, porque el tamaño de los limones varía muchísimo a lo largo del año. Como siempre, me encargué de sacar algunas cuentas útiles: cada limón tiene entre 8 y 12 gramos de piel utilizable (es decir, sólo parte amarilla).

Óleo Saccharum de limón

Es clave usar limones orgánicos o de procedencia segura para esta preparación. Acá una nota de Meli Manhattan sobre precauciones a tener en cuenta a la hora de experimentar.

  • 160 gramos de cáscara de limón (cáscara de aprox 16 limones medianos lavados)
  • 600 gramos de azúcar blanca (pueden usar impalpable si quieren y si están seguros que no tiene almidón)

Es importante sacarle la piel a los limones ANTES de exprimirlos y no usar cáscara de limones que hayan sido exprimidos porque en todo ese proceso perdemos bastantes aceites. Lo notarán en sus manos, o en los guantes teñidos de amarillo cuando terminan de exprimir.

Hay dos formas de lograrlo, una para gente laboriosa, que consiste en machacar con un mortero las cáscaras junto con el azúcar hasta que el aceite la disuelva, dejando la mezcla descansar cada tanto.

La otra manera es la de la vagancia, a la que yo prefiero llamar “eficiencia”, y requiere mucho menos tiempo activo: consiste en meter las cáscaras y el azúcar en una bolsa de vacío y sellarla, después dejarla temperatura ambiente por 6 a 12 horas aproximadamente hasta que se termine de disolver y guardarla en heladera.

Si no tenés máquina para sellar bolsas al vacío, con una bolsa ziploc a la que le saques todo el aire que puedas, estás hecho/a.

¿Qué hacer después?

Se puede descartar las cáscaras y usar en ponches, obviamente, pero también se puede transformar en un syrup 2:1 agragándole agua caliente para hacer más fácil el jiggering, o, se puede hacer un super sour mix licuándolo con jugo de limón. Recomiendo licuar y no llevar a fuego para que se integren los ingredientes porque el jugo de los cítricos se altera mucho ante el aumento de temperatura.

La versatilidad

Todo esto aplica también a pomelos, naranjas (es un poco más raro, pero vaya uno a saber, capaz alguien lo usa y le funciona bien), mandarinas y limas.

INVESTIGACIÓN/ RECETAS

Experimentación vs. Creatividad: la supervivencia ante todo

Por Meli Manhattan

Después de cansarnos de ver gente en videos divinos, haciendo tragos y malabares interminables con sus cucharillas, mostrando sus relucientes cocteleras y cascando huevos en los bordes de las mismas, venimos a bajarles el humo con algunas cositas.

Es verdad que la crisis de la importación de bebidas todavía se siente, y estamos deseosos de encontrar esos sabores que no llegan a estas latitudes. Buscando nuevas maneras de incorporar sabores a nuestros cócteles, nos encontramos con aceites, infusiones, fat-washed bourbon, bitter de tabaco y cuero, y puedo seguir toda la tarde, pero tengo que ir al bar.

¿Alguno se pregunto tal vez si la nicotina del tabaco se absorbe de manera diferente cuando se fuma o cuando se infusiona el alcohol? ¿Sabías que por una intoxicación de nicotina un cliente tuyo puede llegar a su casa y morir de un paro cardíaco? Todo por ese rico Old Fashioned macerado en hojas de Partagas.

Fuiste a tu bar favorito y tomaste un gin & tonic con una soda casera de quinina divina, súper amarga, y de repente te empezaste a sentir mal. El encargado de hacer esa soda, tal vez por ignorancia, midió los gramos, los mezcló, gasifico y listo, la soda perfecta. Pero seguro no sabía que el exceso de esta corteza provoca cinconismo.

Y hete aquí el problema, tenemos el estigma de ser desprolijos, de hacer las cosas más o menos, sin fijarnos antes y asegurarnos que todos los ingredientes están en condiciones de ser usados, en el medio donde los vamos a usar, y que todos nuestros clientes puedan consumirlos. No pasa sólo porque ellos no sean alérgicos, sino que a veces algunas combinaciones con determinados medicamentos también son dañinas.

Les dejamos algunas precauciones a tener en cuenta al usar algunas técnicas e ingredientes.

Esperamos que consideren en sus próximos preparados caseros. Y los instamos a que se fijen e investiguen mucho antes de darle a probar algo a un cliente.

  1. Nueces, maní, avellanas y pistachos están entre los alimentos más comunes si de alergias hablamos. No te olvides de avisar en el menú si los usás. Igual que el Orgeat, las personas alérgicas a las almendras no suelen tener idea de su composición.
  2. El carbón activado, además de dar un color hermoso a nuestros cocteles, puede adsorber ciertos medicamentos como anticonceptivos, antidepresivos y pastillas para el corazón. Acá, más info -en inglés- sobre los potenciales riesgos.
  3. El ajenjo puede ser tóxico y causar convulsiones en altas dosis, además de psicoactivas las tuyonas son las culpables de todos estos efectos.
  4. La genciana puede molestar a los medicamentos para la presión arterial. Además son plantas y hay que considerar en estos casos la época del año, ya que su composición cambia estacionalmente.
  5. Marihuana, considera realmente estas recetas. Además de la legalidad, tanto el alcohol como el cannabis son dos drogas que actúan de manera diferente en el cuerpo de nuestros clientes. Warren Bobrow nos abrió un mundo nuevo con su libro, pero se olvido de decirnos que cada cepa tiene un contenido de THC diferente, y que puede alterar realmente el resultado final al ser utilizado con destilados.
  6. Pieles de cítricos, si, acá tambien los vamos a molestar. Monsanto nos da un sin fin de problemas gracias a los pesticidas con los que son rociados sistemáticamente las frutas y verduras que compramos en el super. Usá fruta orgánica o encargate de limpiar muy bien cada uno de tus cítricos, sobre todo si vas a hacer un oleo sacchearum en donde la piel es el ingrediente principal.
  7. Fat wash, acá primero tené en cuenta que estás usando carne y que nunca jamás sea cruda. Siempre asegurate que esté bien cocida y eliminá cualquier resto de esta producción. Mantenelo refrigerado y usalo dentro de los pocos días. Estás trabajando con grasa animal, de descomposición muy rápida.
  8. Flores comestibles siempre, sin pesticidas.
  9. Las pepas, semillas, carozos de las frutas contienen amigdalina en pequeñas cantidades, si bien es poquito no se sabe cómo puede reaccionar en alcohol y tampoco sabemos que pasa si las dejás por bastante tiempo.
  10. Cuero, los químicos usados en las curtiembres suelen ser tóxicos. si vas a usarlo, asegurate que tenga químicos inocuos y que sean aptos para el consumo humano.
  11. El tabaco no es recomendable para uso en bebidas o infusiones. Para darle un toque ahumado podes usar ahumadores o incluso bebidas que tengan naturalmente de este sabor como maltas o tés (Lapsang Souchong , por ejemplo).

La mayoría de los ingredientes de un cocktail no son realmente peligrosos, no mucho más que el alcohol en exceso. tampoco te estamos diciendo que no experimentes, sólo te aconsejamos que investigues antes de ofrecer a un cliente tu nueva propuesta.

Pipi Yalour

Ideas para armar recetas con más maña que presupuesto

El presupuesto nunca es ilimitado y ahí está el desafío, de hecho creo que si pudiera disponer de todas las herramientas y bebidas que se me ocurran me costaría muchísimo pensar un cóctel. Me parece que la creatividad está muy vinculada a las limitaciones, a nuestro conocimiento sobre materias primas y a técnicas para intervenirlas.
Esto no significa que la calidad de las bebidas alcohólicas que uses no sea importante, sino que muchas veces ese es un factor que no depende del bartender, en cambio en los mixers y endulzantes solemos tener mucha más injerencia y chance de agregar valor a nuestro trabajo.
Como nosotras somos devotas a Santa Lita Delazzari, recopilamos algunas ideas que nos permiten tener un abanico más amplio de posibilidades para armar recetas interesantes:
Usar productos de estación
Siempre es más económico y además de mucho mejor calidad la fruta o verdura que está en su momento de estacionalidad. Hablá con tu proveedor para que te mantenga al tanto de qué es lo que se está consiguiendo a buen precio, y si podés, andá con él al mercado.
Probá con distintos mixers
Por las dudas: un mixer es una bebida sin alcohol o con poca graduación que sirve para “estirar” una receta, como la tónica del gin Tonic o la soda en un Tom Collins. 
En Argentina no contamos con mucha disponibilidad de mixers: tenemos algunas gaseosas y frutas para hacer jugo, no mucho más, por eso usar infusiones ( manzanilla, tilo, hibiscus, etc), tes, café, por ejemplo, es un camino para explorar.
Además, hoy en día es cada vez es más fácil conseguir Birras artesanales de buena calidad. Si te bajas la app de la BJCP podés acceder a las fichas técnicas de cada estilo para buscar los descriptores que te servirían en una receta, la textura (figura como densidad final), la graduación alcoholica y bastante info más.
Link para descargar la Guía de Estilos de Cerveza para iOs y para Android (ambas en inglés)
Buscá aromáticas
En los viveros podés encontrar plantines de aromáticas que no son solamente menta o albahaca, suele haber también cedrón, salvia, romero, poleo, etc. Lo óptimo es pasarlos a una maceta así crecen y disponés de tus propias hierbas sin agregado de fertilizantes ni nada por el estilo.
Otra alternativa puede ser ir a una santería donde venden hierbas, cortezas y raices secas para hacer macerados o infusiones.
 
Andá a una dietética
Para mí son la perdición absoluta. Acá una pequeña selección de productos que me resultan atractivos y suelen conseguirse en estos locales: cacao, infusiones, arropes, semillas varias, piloncillo y muchas cosas más que en verdad no necesito pero quierooo.
 
Aprovechá los productos de tu región 
Precio-calidad son imbatibles. En Córdoba tenemos buena miel, algarroba, maní, cedrón, pensá qué hay en tu zona y ponete en contacto con un productor.
Hago hincapié en el vínculo con productor porque en la cadena de venta suele salir mucho menos airoso que el comerciante y también porque es quien te va a poder enseñar cómo es el proceso productivo, las formas de manipularlo, conservarlo, etc. 
Explorá texturas
Para lograr un cóctel cremoso no necesariamente tenes que usar crema, podes usar yogur natural ( soy muy fan), leche de coco, leche de soja, horchata de arroz, syrup de manteca y un montón de otras preparaciones que podés hacer vos sin demasiada complicación o encontrar quien te las provea.