RECETAS

Don’s Mix: el tiki más facil de todos los tikis.

La semana pasada dicté un taller en el zoom de 3 Monos Estudio sobre creación de insumos, donde enseñé algunas técnicas y mostré recetas para aplicarlas. Vi varias caras del interior, eso me alegró bocha. 

Fue rara la experiencia de hablarle a una pantalla, especialmente porque muchas personas apagan la cámara, entonces es como darle un taller a un grupo de avatares. Me desconcertó eso un poquito al principio. De ahora en más pediré que los de “las primeras filas” activen la cámara y que los del fondo hagan lo que quieran, como en cualquier aula. 

Uno de los insumos sobre el que hablé es el más fácil de preparar de la coctelería Tiki. Se llama Don’s Mix y lleva sólo cuatro ingredientes, lo que lo hace un completo raro avis en su familia. Además, no tiene ningún fruto seco, ni clavo de olor. ¿Curioso, no? 

¿Este correo es sobre coctelería tiki, Pipina?


Tan ladri no soy. Por supuesto que no, porque el tiki es un submundo dentro de la coctelería con muchos recovecos (tuve que googlear cómo se escribe esa palabra, creo que nunca la había escrito antes). Solo me pareció buena idea contar acerca de esta mezcla y mostrar una receta en la que la podés usar.

Habiendo hecho mi descargo, creo que igual no zafo porque sí tengo que orientar un poco a los que no tienen idea de qué estoy hablando cuando menciono a la coctelería tiki, ni saben quién es el de la foto. Bueno, de él encontré esta joyita y si todavía no lo reconocés, te ayudo a develar el misterio.

Definir coctelería tiki es tan difícil como definir cualquier fenómeno cultural, así que sepan disculpar los especialistas que hay en la audiencia mi rudimentaria explicación:

Es una escena inspirada en estilos populares hawaiianos y de la Polinesia, que surgió en Estados Unidos entre los años ’40 y ’50 del siglo pasado (post segunda guerra mundial) y, que creció mientras acontecía la guerra de Vietnam.
 

Don the Beachcomber, el bar. Foto vía Alchetron

Los bares, dentro de esta cultura, son el ícono del escapismo porque representan lugares paradisíacos. Ahí, los cócteles llevan base de ron, muchísimos ingredientes (en contraposición a los otros cócteles que se tomaban en la época, como el Dry Martini o el Manhattan),  y decoraciones verdaderamente ornamentales tipo flores o fuego. 

Acá una Pipi ornamentada con fuego en el Tiki Bar de Mar del Plata y fotografiada por Mariano Leiro.

Hay dos referentes de la primera hora, el primero es Donn “the Beachcomber” (que significa algo así como “el peinador de playa”) y Trader Vic, a quien algunos acusan de ser su Salieri. El tiempo quizás nos permita decir que separados, pero recorriendo un camino similar se terminaron ayudando.

El punto es que las recetas eran secretas, entonces había muchos “mixes” cuyos ingredientes no se sabían. Se trabajaba en línea como en cocina, por lo que nadie estaba capacitado sobre todo lo que había que hacer para montar un cóctel. Y ni siquiera quien pedía el cóctel sabía con certeza qué tenía.

El secretismo funcionaba para mantener su cuota de mercado, pero como Don no escribió ningún libro, sus recetas murieron con él. Así es que las preparaciones que hoy se le atribuyen son de estudio retrospectivo: el tipo de antropología de investigación que a Pipina le podría interesar. 

Manos a la obra

Ahora sí, podemos abocarnos a lo que nos congrega. Los ingredientes que hacen falta son conseguibles incluso en cuarentena. 

Syrup de canela 1:1

  • 200g azúcar (podés jugar un poco)
  • 200g agua (mililitros es lo mismo, en este caso)
  • Unas ramitas de canela (si no conseguís, ya fue, que sea en polvo, pero no es lo mismo).

Antes que lo primero, lo que hay que hacer es tostar la canela para que libere más aroma. La ponés en un sartén o en una olla sin nada de materia grasa a fuego bien bajito y te quedás ahí al lado. Como si estuvieras esperando el bondi. No hay multitasking posible. Apenas empieza a largar aroma, apagás el fuego. Si te descuidás, se te quema.

Después, yo, que soy un ama de casa muy aggiornada a este tiempo, pongo agua a calentar en la pava eléctrica y la mezclo con el azúcar y la canela. Luego espero pacientemente que se enfríe, mientras hago otras cosas. Si tengo tiempo, dejo todo junto para que los sabores “se amiguen” como dice Malmann, un gran quemador de cosas.

Luego cuelo, embotello y etiqueto. 

El mix propiamente dicho: syrup + jugo

  • 300ml syrup de canela
  • 600ml jugo de pomelo de preferencia blanco natural bien filtrado para cumplir la receta. Sino rosado, para hacerla fácil.

Mezclas hasta que se mezcle y ya. No hay insumo tiki más apto para gente vaga como yo que éste.

¿Qué hago ahora con eso que me hiciste preparar?

Si lo almacenaste en más de dos recipientes, podés intentar hacer malabares.

(A veces simplemente no puedo con mi genio)

Sino, podés poner un poco en un vaso con hielo y agregarle soda fría, así lo transformás en una gaseosa casera. 

Si querés usarlo en cócteles, podés rastrear tikis, sólo que te vas a tener que poner a armar bastantes más insumos, oooooo podés probar con éste:

Este no es un cóctel tiki!

  • 45ml ron más bien oscuro
  • 15ml Cynar
  • 10ml jugo de limón
  • 40ml Don’s mix 

Batís con hielo entero, colás y servís en un mug que no sea tiki con hielo roto. Decorás con un lanzallamas.

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